CERDOS SALVAJES.

Bueno, bueno, bueno…

ya queda menos para emprender el viaje de cerdos salvajes (para los que no estén al corriente nos vamos con una autocaravana Alberto, Dani, Pedro, Alfonso y yo hasta Cabo de Gata). El viaje se anticipa trepidante ya que no tenemos una ruta pre-establecida, y tampoco la intención de llevarnos un gps. Personalmente opino que deberíamos llevarlo por si acaso, pero ha decidido la mayoría. Ni siquiera tenemos hecha una lista con los enseres necesarios para el viaje, ni nadie que se encargue de traerlo todo… un desastre. Pero a veces estos son los viajes que mejor salen, puesto que no tenemos nada planeado no existe la posibilidad de que los planes no salgan según lo previsto. La improvisación es el fuerte de muchos trabajos, así que no creo que tengamos muchos problemas (tenemos dos telecos, dos diseñadores y al cerebro del equipo)

Algun componente del grupo tuvo la genial idea de exigir un requisito para poder participar en este emocionante viaje de Cerdos Salvajes: un bigote que no sea postizo. Así que los cinco como gilipollas nos estamos dejando el bigote para la ocasión (nos dejamos perillas y nos afeitaremos en la autocaravana). Vaya tela! Imaginad como podemos estar los cinco juntitos con bigotes! La “Penetérita” se cuadrará con orgullo si nos ve con esas pintas. Tenemos infiltrado al nieto del Caudillo entre nosotros (Dani).

Así que este será el viaje para celebrar que  “ya semos mayores”. Ya os contaremos como ha ido; y a lo mejor colgamos incluso alguna foto de bigotes.

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